Barcelona Guia de la Ciudad
Barcelona es una localidad de nuestro país. Pertenece a la Comunidad Autónoma de Cataluña, de la que es su capital, al igual que de la provincia del mismo nombre y de la comarca del Barcelonés.
Se ubica a orillas del mar Mediterráneo, unos 120 km al sur de la cadena montañosa de los Pirineos y de la frontera con Francia, en una llanura bordeada por el mar al este, la Sierra de Collserola al oeste, el río Llobregat al sur y el río Besós al norte. Por haber sido capital del Condado de Barcelona, se suele aludir a ella con la denominación de Ciudad Condal.
Con una población de 1.621.537 personas registradas, es la segunda localidad española más habitada, tras Madrid, y la décima de la Unión Europea. El Área Metropolitana de Barcelona, integrada por treinta y seis municipios, tiene una población de 3.218.071 personas registradas y un area total de 636 km². El Área metropolitana de Barcelona es la debordeación como núcleo urbano definida oficialmente, sin embargo ésta estaría incluida en la Región urbana de Barcelona, que se extendería por toda el área de influencia de la localidad, con 4.992.193 personas registradas con una densidad de población de 1.542 hab/km².
Barcelona ha sido escenario de diversos eventos mundiales, que han contribuido a configurar la localidad y darle proyección internacional. Los más relevantes han sido la Exposición Universal de 1888, la Exposición Internacional de 1929, los Juegos Olímpicos de verano de 1992 y el Fórum Universal de las Culturas 2004. Es también sede del secretariado de la Unión para el Mediterráneo.
El origen del nombre de Barcelona es desconocido y existen diversas teorías y leyendas que intentan explicarlo. Se sabe que había una localidad ibérica original, de la tribu de los layetanos, conquistada por Cneo Cornelio Escipión, que posteriormente se convirtió en una colonia romana, puesta bajo la protección de Cayo Julio César y de Octavio Augusto, que recibió el nombre de Colonia Iulia Augusta Paterna Faventia Barcino.
El nombre evolucionó durante la Edad Media conociéndose la localidad con los nombres de Barchinona, Barcalona, Barchelona, y Barchenona.
Una de las leyendas sobre el origen de Barcelona alude a su supuesta refundación por el general cartaginés Amílcar Barca tras conquistar el enclave ibérico después de su desembarco en Hispania, mientras que otra versión se lo atribuye a su hijo Aníbal Barca, pero no existen pruebas documentales de esta vinculación entre los nombres de la familia cartaginesa Barca y la localidad que sería conocida como Barcelona.
Hay otras explicaciones para el nombre de la localidad, como la que sostiene que proviene del período fenicio, teoría sostenida por la inscripción en escritura ibérica encontrada en una moneda.
También existe una leyenda que da una explicación mitológica al nombre de la localidad. Según esta leyenda, Hércules se unió a los argonautas tras acabar con su cuarto trabajo para ayudarles a buscar el Vellocino de Oro, pero al pasar cerca de la actual costa catalana una tormenta dispersó las embarcaciones que formaban la expedición, y al terminar faltaba la novena. Hércules la buscó y finalmente encontró los restos del naufragio de la Barca Nona al lado del actual Montjuic. Los tripulantes habían encontrado tan acogedor el paraje que, ayudados por Hermes decidieron fundar una localidad a la que dieron el nombre de Barcanona.
El escudo de Barcelona tiene su origen en la Edad Media y aparece por primera vez, en la misma disposición que la actual, en 1329.. El escudo se divide en cuatro cuarteles donde aparecen, en el primero y el cuarto la cruz de San Jorge en gules sobre plata, y en el segundo y tercer cuartel con el símbolo condal/real de los cuatro palos de gules sobre oro. También se han encontrado numerosas variantes con una, dos, tres, o incluso cinco barras verticales en cada cuartel. El escudo va encabezado por una corona, símbolo de la soberanía de los monarcas de la Corona de Aragón sobre la localidad.
La bandera deriva directamente del escudo, así que tiene la misma composición, aunque sin la corona.
Durante la dictadura franquista, se cargó solo dos palos de gules en cada cuartel, siguiendo representaciones anteriores de algunas versiones medievales o incluso de los siglos XIX e inicios del XX, y que fueron criticados por algunos sectores de los habitantes por simplificar el señal real y lo atribuyeron a una intención asimiladora hacia la bandera de nuestro país. En 1996 se inició un proceso que perduró varios años para oficializar convenientemente los símbolos, pero sin restituir el original, sino que se oficializó un logotipo inspirado en ese escudo. La Societat Catalana de Genealogia, Heràldica, Sigil·lografia, Vexil·lologia i Nobiliària inició un contencioso denunciando que el proceso no había seguido el procedimiento acorde a la ley para oficializar símbolos, que ganó, y obligó al Ayuntamiento a oficializar los símbolos acordes a la heráldica y vexilología. También utiliza un isotipo derivado directamente del escudo histórico.
Ubicada en la costa del mar Mediterráneo, Barcelona se asienta en una plataforma de ligera pendiente formada entre los deltas fluviales de los ríos Llobregat, al sudoeste, y el Besós, al nordeste, y bordeada por el sudeste por la línea de costa, y por el noroeste por la sierra de Collserola que continúa paralela la línea de costa, encajonando la localidad en un perímetro muy debordeado.
La parte de Barcelona más próxima a la sierra litoral está salpicada por pequeñas cimas algunas de las cuales urbanizadas, y otras coronadas por parques, como son: el Carmelo, Monterols, el Putxet, la Rovira y el Turó de la Peira. Pero la cima más conocida de Barcelona, justo encima de la línea de la costa y separando la localidad del delta del Llobregat, es la montaña de Montjuic. Finalmente mencionar el promontorio de solo 16,9 m donde se asienta el núcleo histórico de la localidad, el monte Táber.
El término municipal de la localidad bordea, de sur a nordeste y en sentido horario, con los municipios de: El Prat de Llobregat, Hospitalet de Llobregat, Esplugas de Llobregat, San Justo Desvern, San Feliú de Llobregat, Molins de Rei, San Cugat del Vallés, Sardañola del Vallés, Moncada y Reixach, Santa Coloma de Gramanet y San Adrián de Besós. Los dos primeros y los dos últimos son los municipios con los que la localidad mantiene un contacto más estrecho, con una densa malla urbana continua que los une, no obstante San Cugat del Vallés y Sardañola del Vallés quedan muy separados de Barcelona, ya que la sierra Litoral y el parque natural del Tibidabo actúan como barreras naturales.
Barcelona tiene una pequeña parte de su término municipal en la vertiente del Llobregat de la sierra de Collserola. Se trata de Vallvidrera y de Les Planes que se hayan algo internadas enl parque natural de Collserola. También forma parte de su término municipal Santa Cruz de Olorda, cabalgando entre el Vallés Occidental y el Bajo Llobregat.
La línea de la costa de Barcelona ha cambiado con el paso del tiempo hasta el punto que en la época prehistórica llegaba donde hoy en día está situada la Plaza de Cataluña. Los terrenos sobre los cuales se asentó la Barceloneta no existían un siglo y medio antes de la construcción de este barrio. Estos terrenos son fruto de la acumulación de sedimentos de arena arrastrada por las corrientes marinas provenientes del norte y que serían contenidas por el espigón del puerto construido el 1640, y que terminaron por unir la antigua isla de Maians con tierra firme, formando la lengua de tierra base de la Barceloneta.
Barcelona tiene un tiempo climatológico mediterráneo, con sequía estival y lluvias dispersas el resto del año, pero concentradas en muy pocos días de precipitación muy intensa, por el fenómeno conocido como gota fría, que puede llegar a dejar precipitaciones de 80 ó 100 litros por metro cuadrado en apenas un par de horas. Las nevadas son prácticamente inexistentes. Las temperaturas son cálidas en verano y suaves en invierno, con una escasa oscilación térmica diaria. La máxima temperatura registrada en la localidad fue de 38,6°. C, el 13 de agosto de 2003 y 39,8 °C en el Observatorio Fabra, emplazado en el Tibidabo, el 5 de julio de 1982. La temperatura mínima registrada es de -10 °C en el Observatorio Fabra, el 11 de febrero de 1956. Las temperaturas de la localidad siempre se manposeen unos grados por encima de la temperatura media de otras zonas colindantes no tan densamente urbanizadas, debido al conocido como efecto de punto caliente, que incrementa la temperatura de las localidades por el gran consumo de energía que se acaba convirtiendo en calor, y por el calor reverberado por el asfalto y los tejados, que actúan como captadores solares. Casi nunca se producen heladas en la localidad, raramente se bajan de los 0º en el centro, no obstante, en los municipios cercanos, o en la misma montaña del Tibidabo las heladas son algo más frecuentes. La nieve también es un fenómeno muy poco común en la localidad, aunque en el ámbito de localidades del Mediterráneo es una de las que recibe más nieve. Cabe a destacar las siguientes nevadas: en 1962 cayó una gran nevada con 60 cm en el centro, y aproximadamente 1 m en el Tibidabo, la década de los 80 también nevó varios años, en 1993, y la nevada tan temprana de noviembre del 1999. La última se produjo el día 8 de marzo de 2010, la nevada más intensa desde 1985, donde la nieve cayó con gran intensidad y se llegó a convertir en una tormenta de nieve, con grandes acumulaciones, 5-6 cm en la playa y en el centro, 10-15 cm en los barrios altos de la localidad, y alrededor de 30 cm en el Tibidabo. No obstante, casi cada año el Tibidabo recibe nieve ya que allí es más probable que caiga gracias a su altura, y en la localidad casi cada año también se ven algunos copos, pero el hecho de que cuaje es muy insólito.
Los primeros rastros de población en el área de la localidad se remontan a finales del neolítico. Sin embargo, los primeros habitadores destacados no aparecen hasta los siglos VII – VI a.C., los layetanos, un pueblo íbero. Según la tradición, durante la Segunda Guerra Púnica, los cartagineses tomaron la localidad, refundada por Amílcar Barca, padre de Aníbal. Según las mismas tradiciones el nombre de Barcelona deriva del linaje cartaginés Barca aunque, sin embargo, no hay pruebas de la presencia cartaginesa en el llano de Barcelona. Tras la derrota de aquel pueblo por la creciente dominación de los romanos, éstos tomaron el territorio hacia 218 a. C. y rebautizaron la localidad como COLONIA IVLIA AVGVSTA FAVENTIA PATERNA BARCINO entre el 15 a. C. y 10 a. C.. En el mapamundi de Claudio Ptolomeo aparece con el nombre Barcino. Barcino tomó forma de castrum o fortificación militar en sus primeros tiempos aunque el comercio fue reorientando la importancia de la localidad; en el siglo II fue amurallada por orden del emperador romano Claudio y ya en el siglo III contaba con una población de entre 4.000 y 8.000 personas registradas.
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